domingo, 4 de diciembre de 2011

La Isla de la Reunión... un paraíso a orillas del Índico


La Reunión, un nombre que parece poco probable para una isla, pero que ratifica su denominación en cada uno de sus elementos constitutivos. Reunión de culturas, de religiones, de climas, de paisajes, de historias. Una isla paradisiaca que desde que comenzó a ser habitada de manera permanente por colonos franceses provenientes de la gran isla de Madagascar, hace casi tres siglos y medio, se tornó en el punto de encuentro para inmigrantes de múltiples credos y nacionalidades, traídos unos como esclavos y otros impulsados por la pasión por el comercio o la fuerza del azar. Poblaciones base que hoy se han tornado en una hermosa gama de rasgos y tonalidades étnicas, así como en uno de los ejemplos más claros de sincretismo cultural.


Rodeada por las aguas del Océano Índico de las cuales emergió hace ‘tan solo’ tres millones de años y lo suficientemente cerca del continente africano como para ser confundida con las repúblicas de su vecindad, se encuentra la Isla de La Reunión, un Departamento de Ultramar Francés que, literalmente, reúne todo lo propio y extraño de las múltiples culturas que allí coexisten. Un aleph desde el que se pude dar un vistazo al otro lado del mundo. Aprovecho mi estancia en la Isla para retomar las 'buenas costumbres' y poner a su disposición esta crónica que escribí y publiqué en octubre de 2004.

El fuego que crea
El origen de la Isla de la Reunión es netamente volcánico, toda vez que hace aproximadamente tres millones de años, emergió sobre las aguas del Océano Índico como una nueva boca de fuego del gigantesco punto caliente de la Reunión, responsable, y en su orden de menor a mayor antigüedad, del surgimiento de la Isla Mauricio, el archipiélago de Chagos, las islas Maldivas y del agreste paisaje de la gran meseta de Decán, al noroeste de la India.


Un punto caliente es una gran bolsa magmática ubicada en las capas superiores del manto terrestre, justo debajo de la corteza oceánica, y que cuenta con la capacidad de perforar ésta y expulsar grandes cantidades de magma, el cual al acumularse, puede alcanzar la superficie y dar pie a la aparición de una isla. Éste es el caso de la Reunión y sus dos sistemas volcánicos, el del Pitón de las Nieves (al noroeste y hace 10 mil años en reposo) y el del Pitón de la Fournaise (al sudeste, considerado como uno de los volcanes más activos del mundo).

Hijos legítimos de sus volcanes, los habitantes de La Reunión interactúan de manera cordial con su volcán activo, el cual los complace con un promedio de cuatro erupciones al año, las mismas que se caracterizan por flujos pacíficos de lava que descienden desde las cumbres en dirección al mar, en cuyo camino, suelen toparse con la carretera número dos, la cual hoy por hoy, deja traslucir el paso de más de seis ‘coladas’ que la han sepultado para luego ser reconstruida sobre el duro basalto volcánico.

Reunión de culturas
Caminar por las calles de Saint Denis, la capital administrativa del departamento de La Reunión, o de cualquiera de sus ciudades, es la posibilidad de cruzarse con musulmanes ataviados con sus vestimentas tradicionales y mujeres hindúes que lucen de manera vanidosa su tercer ojo, el cual va desde un simple punto pintado con lápiz de color, hasta costosas gotas rebosantes de pequeñas piedras preciosas. La ocasión perfecta para visitar una pagoda en la mañana, almorzar el típico carrí creole cargado de adobos y esencias (y donde el chile y los pimientos hacen subir la temperatura de propios y extraños), trabajar rodeado de alegres descendientes de inmigrantes hindúes, para rematar luego la noche, cenando con ellos comida francesa.
Y es que la isla es territorio de inmigrantes. Surgida de las aguas en épocas comparativamente recientes y lo suficientemente distante de la costa como para estar al amparo de la llegada de los primigenios pobladores de África y de las islas cercanas, se estima que el hombre sólo conoció La Reunión a principios del milenio pasado, cuando los grandes navegantes árabes, lograron remontar el cabo de la Buena Esperanza y ascender por la costa oriental africana. Es probable que para entonces, la pequeña isla fuese usada como sitio de reaprovisionamiento, pero se descarta un intento de habitarla. Algo similar ocurrió cuando los portugueses asumieron el control de la zona, para luego cedérselo a los franceses y su Compañía de las Indias Orientales, primeros habitantes oficiales de La Reunión.

Fue así como se construyó esta moderna Torre de Babel que, contradiciendo la leyenda bíblica de la confusión de las lenguas, dio a luz un dialecto conocido como el creole en el que se funden decenas de idiomas y acentos. Y es por esto que los habitantes tradicionales de la isla se llaman a sí mismos creoles. Son el fruto de décadas de mestizaje, los cuales los hacen tan franceses como hindúes, tan cristianos como musulmanes, tan chinos como africanos. Interesante ejemplo de tolerancia que hoy dan al mundo desde el propio nombre de su isla.

 

martes, 6 de septiembre de 2011

Los cementerios... una pasión que debe comenzar a dar frutos

Mientras busco la inspiración para continuar adelante con la escritura de mi tesis, cumplo con una promesa lanzada hace mucho tiempo de compartirles algo a quienes desean conocer un poco más acerca de mi tema de investigación. Les presento pues a don Carlos III, Rey de España entre el 10 de agosto de 1759 y el 14 de diciembre de 1788, y quien ha sido mi 'buen amigo' en este proceso de investigación.

Así mismo, invito a todos quienes quieran conocer un poco más acerca de la historia de los cementerios de Medellín, a hojear un poco el artículo que me salió publicado en el Boletín de Monumentos Históricos Tercera época #19, que circulo entre mayo y agosto de este año; el cual fue editado por la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia -INAH- de México bajo el título:  La Real Cédula de Carlos III y la construcción de los primeros cementerios en la Villa de Medellín.

http://es.scribd.com/doc/64062798/La-Real-Cedula-de-Carlos-III-y-la-construccion-de-los-primeros-cementerios-en-la-Villa-de-Medellin

Espero no se aburran mucho.

Un abrazo desde La Bretaña francesa,

Diego A. Bernal B.
Maverick

domingo, 10 de julio de 2011

Adiós a Facundo Cabral

A veces cuando se está en medio de estas experiencias en que el mundo parece pasar a un segundo plano y llega a olvidársenos que se perdió la plata de la pasada emergencia invernal en Colombia y que la que llegó después, dice que se va, pero no cumple su palabra; que la crisis en España se agrava, mientras los partidos tradicionales parecen jugando al gato y al ratón; o que se anuncia con bombos y platillos que la crisis en Libia se solucionará en cuestión de días o semanas... como si no fuera el tiempo desde hace siglos un conjunto consecutivo de días y semanas que escapan a todo control.

A veces pareces meterte (en este caso literalmente) bajo tierra y te escapas de la cotidianidad familiar y al regresar te enteras que tus 'primas chiquitas' se casan o que 'los bebés' ya están en la Universidad, sin contar a unos y otros que viajan y cambian de roles.

A veces te pierdes del mundo y parece que nada pasara. Que todo continuara intacto y con una simple mirada a los periódicos del día y una necesaria convesación por el skype se pone de nuevo en orden tu link con tu vida y tu entorno... a veces, a veces.

Hoy regresó al mundo real después de un maravilloso fin de semana en el que tan sólo me enteré de los cinco minutos finales del partido de la hoy gloriosa selección Colombia y su triunfo contra Bolivia, pero me doy de frente con la noticia del asesinato de Facundo Cabral... uno de aquellos seres que uno ya espera ver en las noticias y de quienes se lamentará eternamente su natural partida, pero que lejos estaba de poder ubicar en el blanco de las balas que tantas veces esquivó con su guitarra.

Muere abaleado Facundo Cabral y nos deja sus canciones que ahora parecen más vigentes que nunca. Muere un símbolo de una generación que claramente no es la mía, pero a la cual admiro y respeto.

Dejaré que sea el propio Facundo el que salude y se despida antes de marcharse para el otro mundo al que ya pertenecía al no reconocerse como ciudadano exclusivo de ninguna nacionalidad. Dejaré que sea la contundente caricatura de París publicada en El Colombiano la que ilustre esta entrada que nunca quise escribir.

 Facundo Cabral... sus palabras y su legado:
http://www.youtube.com/watch?v=xD3G6eM3tPI 

miércoles, 6 de julio de 2011

Excavando en el norte del Perú... un sueño que nunca tuve y hoy disfruto

Cazador de historias y nuevas travesías, confieso que nunca pensé que iba a terminar pasando mi 'verano español' en medio del desierto peruano participando de una escuela de arqueología en uno de los más importantes sitios arqueológicos del norte del Perú. Una experiencia totalmente nueva que me ha permitido acercarme de otra manera a 'los muertitos'. Aquellos seres que se han convertido en mis mejores amigos, pero a los que siempre acompañé desde mis recorridos de campo por los cementerios, las lecturas y el trabajo en los archivos, pero que ahora nos permiten acercarnos a los secretos escondidos en sus restos, tras más de 1000 años de reposo en medio de las especiales condiciones que ofrece la costa norte peruana, que permite su conservación.

 El sitio de trabajo es el Proyecto Arqueológico San José del Moro. Un espacio ceremonial y de habitación que fue ocupado de manera sucesiva por las culturas indígenas Moche, Lambayeque y Chimú, y que viene siendo excavado desde hace 20 años por arqueólogos y especialistas de todo el mundo, bajo la coordinación del Dr. Luis Jaime Castillo, y en donde coincidimos en esta ocasión más de 80 estudiantes y profesores de Estados Unidos, Canadá, Suecia, España, Bélgica, Inglaterra, Perú y Colombia. 
El trabajo es duro, pero reconfortante a la vez, pues al tratarse de un espacio poblado de manera continua por casi mil años, son muchos los vestigios y la información que arroja cada capa que se descubre de este gran libro escrito con arena, piedras y cerámicas. Una nueva aventura intelectual y, de cierta manera, espiritual, que me ha permitido acercarme a una disciplina que tenía más que alejada de mi cotidianidad, pero que ahora me entrega herramientas para nuevas indagaciones.

Así, cubierto de tierra y arena hasta las orejas los saludo desde el norte del Perú y les prometo muchas más historias y fotos a mi regreso a tierras colombianas y europeas, cuando podamos compartir impresiones acerca de este sueño que nunca tuve, pero que hoy disfruto con gran placer y dedicación.

domingo, 3 de julio de 2011

Problemas con Despegar.com... pagué más de 300 euros extra por un tiquete que, de por sí, estaba caro

Cansado de ser una pulga peleando con un elefante, tal y como pasa casi todas las veces que se enfrente un cliente con una compañía, me decido a publicar este cruce de mensajes que sostuve con Despegar.com con motivo de mi viaje a Perú, con escala en Medellín.

Gracias a ellos he pagado más de 300 euros de más, sin contar que la opción de vuelo que me ofrecieron estuvo lejos de ser la más económica.

Una mala experiencia por la que espero nunca les toque pasar.

Cordialmente,

Diego A. Bernal B.

Un bello y prometedor inicio
Todo comenzó cuando al ganarme una beca para participar de una excavación arqueológica en el Perú, decidí anteponer una escala en Medellín para visitar a la familia y poder cambiar de equipaje, a la par de poder estar trabajando en Colombia a lo largo de un mes, una vez regresara del norte peruano.

Tal y como lo tengo acostumbrado (y creo que lo hacemos buena parte de los viajeros de mi generación), en vez de recurrir a una agencia de viajes, opté por revisar las alternativas que me ofrecía el internet. Sin lugar a dudas, edreams.es y despegar.com fueron mis primeras opciones, pues con ambas había tenido gratas experiencias.

Un mal presagio
Dado que la confirmación de la beca llegó a mis manos muy cerca a la fecha del viaje, desde un principio fue obvio que la búsqueda del mejor precio iba a ser complicada, pero contando ya con experiencia en ese sentido, amplié mis opciones de búsqueda: vuelos desde Madrid, Barcelona, Sevilla, Lisboa y París. Las fechas de los viajes de ida y regreso los moví en todo tipo de posibilidades, hasta llegar a una conclusión: Despegar.com iba a ser mi compañía elegida.

Cuando les digo que las opciones fueron múltiples, no exagero, pues si algún día tienen la posibilidad de revisar los costos y las opciones que les genera un buscador de una agencia de viajes virtual o, incluso, el de una empresa aérea convencional que haga estos trayectos; verán que buena parte de las mejores ofertas tienen escala en EEUU, lo que nos deja por fuera a buena parte de los colombianos que aún no contamos con visa para entrar o transitar por ese país.

Comienzan los problemas
La opción que escogí fue la de un vuelo que saliendo de París (debo regresar a ‘La Ciudad Luz’ para reencontrarme con mi segunda madre y viajar juntos a La Bretaña), hacía escala en Caracas por 15 horas y luego salía directo a Medellín por Copa.

La opción de una escala tan larga en Caracas no sonaba muy tentadora, pero gracias a algunas averiguaciones y a la gentil invitación de una buena amiga venezolana, la aventura estaba lista. Sería mi primera vez en Venezuela, amén de los dos cortos pasos por sus fronteras con Colombia. Sin embargo, fue aquí donde comenzaron mis problemas con Despegar.com, cuando sin consideración a las horas y horas que me tomó cuadrar el itinerario y después de poner los datos de mi tarjeta de crédito, me anunció que esa opción de viaje no estaba disponible pero que había ‘otra’ unos dólares más cara, la cual reemplazaron a su vez por ‘otra’ aún más cara… no había mayores explicaciones ni existió una nueva pantalla de itinerarios.

Mi compra estaba realizada y es ahí donde comienza la pelea que les relato en documento adjunto… una crónica de una muerta anunciada, pues no hay nada más claro cuando inicias una pelea con una compañía de éstas, que la sensación de tener todas las de perder… y así fue.

SIGA ESTA HISTORIA A TRAVÉS DEL SIGUIENTE LINK:

jueves, 9 de junio de 2011

Budapest... una ciudad, un sueño y un cumpleaños


Quienes me conocen desde hace años, sabrán que son muchas las cosas que hago y digo por que sí, sin que medien razones diferentes a un parecer, un gusto o una costumbre autocreada (convertida en disciplinada tradición). No beber, caminar, ponerle nombre a las cosas, seguir mis diarios, numerar generaciones de objetos (navajas, libros, etc.). Pequeñas cosas que terminan por hacerme inexplicablemente feliz. Así fue como empecé a querer y a añorar visitar Hungría (convirtiéndome hasta en 'hincha fiel' de su otrora poderosa selección de fútbol), y, de manera especial, quería conocer Budapest.
Una ciudad que recorrí decenas de veces a través de películas (¿recuerdan por ejemplo las tomas de la ciudad en una de las entregas de Misión Imposible?), libros (Cómo olvidar Budapest... uno de los mejores regalos que me han dado), fotografías y hasta en sueños. Razones de más que me motivaron (con el patrocinio de Maria Sierra), a ponerme como meta celebrar mis 30 años en medio del puente sobre el río Danubio que separa a Buda de Pest. Dos ciudades unidas gracias al esfuerzo de hombres y mujeres que se enfrentaron a la naturaleza, legándole a la historia una estructura en la que se funden la ingeniería y el arte. 
Sé muy bien que los 30 años no los pude cumplir en Budapest, pero como la terquedad es lo último que se pierde (después incluso que la fe), gracias a algunos 'pequeños ajustes' y no pocas carreras, logré llegar aún con 30 años a ese emblemático puente, para cumplir sobre él y las aguas del Danubio los 31. Una oportunidad de lujo para confrontar una teoría que me permitió estar tranquilo durante 11 meses y 29 días, al haber celebrado mi anterior cumpleaños en la que, para mí, era la ciudad más parecida a Budapest en todo Colombia: Mitú, Vaupes. Les comparto el veredicto:
video

martes, 7 de junio de 2011

Bratislava: Capital mundial del hockey sobre el hielo

Aunque cueste decirlo y creerlo, Bratislava fue elegida como nuestra puerta de entrada a Europa del este, por el simple capricho de un motor de búsqueda que nos ofreció el mejor precio de tiquetes entre Palma de Mallorca y algún punto cercano a Budapest. Cual no sería nuestra sorpresa al encontrarnos a una ciudad y un país volcados a las calles en medio de los festejos previos a la inauguración de un mundial de hockey sobre el hielo. Una feliz coincidencia que nos condenó a unirnos a los festejos, pero eliminó toda posibilidad de conseguir alojamiento en algún hotel u hostal a menos de 20 kilómetros de la ciudad... pasaríamos toda la noche en las calles de Bratislava.
Una vez desembarazados de las maletas, las cuales dejamos al cuidado de un funcionario que no hablaba inglés, ni francés y mucho menos español, pero que era todo un genio para la mímica, tomamos un destartalado tranvía que a una chirriante velocidad de 7 km/h, nos dejó en el centro de Bratislava. Una ciudad que lucía desierta y por la que apenas deambulaban algunos policías. Sólo el grito ensordecedor de una anotación, nos permitió entender que a esa hora Eslovaquia hacía valer su localía, venciendo a Eslovenia. ¡La fiesta comenzaba en toda la ciudad que se volcó a las calles en sólo un par de minutos! Nosotros mientras tanto pudimos ir a celebrar el toparnos por primera vez en nuestras vidas con el río Danubio.
Más allá de lo extraordinaria que puede ser una noche de celebración en una ciudad desconocida que se entregaba a las mieles del triunfo, Bratislava en medio de la noche nos dio la oportunidad de conocer seres fantásticos que pasaron a formar parte de nuestras historias, en medio de una noche que se alargaba entre derivas, fotos y cafecitos.

domingo, 5 de junio de 2011

Palma de Mallorca: primera etapa de un largo viaje

Europa es un continente en el que viajar es todo un placer... y un arte, si es que se quieren 'pescar' las mejores ofertas. Como primera medida, es necesario armarse de paciencia, valor, una calculadora y un buen mapa. Aquí la línea recta a ratos puede ser la peor opción y muchas veces el medio de transporte más 'pelle'... puede ser el más caro.
Así las cosas, aunque nuestro destino final era Budapest, nuestra primera escala terminó siendo Palma de Mallorca. Una isla que no por hacer parte del Archipiélago de las Baleares y, por ende, ser española; es imposible de comparar con los demás territorios peninsulares. Mucho más cuando colonias tan poderosas como la alemana han transformado sectores enteros de la isla en lugares en los que el castellano y las demás lenguas peninsulares, pasan a ser la segunda o tercera opción; y las 'catedrales góticas' están dedicadas al culto a la cerveza.
Después de una tranquila noche en un hostal y ya convencidos del fin de las clases (salimos en el avión apenas un par de horas después de presentar los avances en nuestros proyectos), un bus nos condujo al centro de Palma, ciudad capital del archipiélago y destacado eje del turismo internacional. Un laberinto de plazas, fortines, iglesias, callejones y escaleras, en medio de las cuales se puede apreciar la más variopinta colección de ofertas gastronómicas, comerciales, turísticas y artísticas; todas acompañadas de un clima que mucho dista de ser caribeño, pero que nos refrescó el ánimo tras semanas de duro trabajo.
Palma es turística y miles de turistas la recorren cada semana, tránsito que con fines de diversa índole se ha venido presentando desde antes de la era cristiana, como fruto de la importancia estratégica de esta isla, así como de los demás puertos de aguada y las fortificaciones que hicieron del Mediterráneo 'el centro de la tierra conocida'. Un mar que no por quedarse pequeño tras los viajes de los portugueses por África, y de Colón y Magallanes por el Atlántico y el Pacífico, perdió la importancia.
Es la historia la que se respira desde sus playas, así como son sus arenas las que esconden miles de relatos que sólo viajando a través de los libros y las tradiciones orales, es posible comenzar a hilar. 

miércoles, 25 de mayo de 2011

Una travesía soñada... un sueño cumplido

Mientras logro retomar mis historias en el blog, les dejo como abrebocas la ruta que seguimos en nuestra última aventura... fueron 15 días de travesía y ocho países... ¡Nada mal para un cumpleaños que me había soñado desde hacía muchos años!

domingo, 13 de febrero de 2011

¡Estrenando 'nueva bicicleta vieja'!

 Después de mucho prometérmelo e inclumplírmelo, hoy pudo integrarse a mi inventario de bienes mi 'nueva bicicleta vieja'. La misma que espero que sea compañera de viajes y aventuras por esta ciudad en la que las ciclorutas cubren prácticamente toda su zona urbana, gozando de trato preferencial en la circulación sevillana.

Aunque sus frenos aún dejan mucho que desear y es urgente que pase por una 'revisión tecnomecánica' (no sea que me multen por emisión de gases... o por frenar con las botas), más que ir de compras, visitar el 'Charco de la Pava' fue toda una experiencia multicultural.

Para quienes viven en Medellín, puedo establacerles un paralelo con lo que se puede uno encontrar en el Bazar de los Puentes: computadores viejos, películas de Betamax, pedazos de carro (ojo... no se trata de repuestos... o al menos como se los imagina uno), cabezas de muñeca y demás baratijas, uniéndosele un mercado básico de frutas, verduras y alimentos a bajos costos y, para quienes saben escoger, buena calidad.

Como nuestro caso no era ese (lo único que conseguí fue un mango... y medio picho), nuestro paso por el mercadillo consistió en mirar y tratar de negociar bicicletas, a la par que veíamos y olfateábamos platos y bocadillos de múltiples nacionalidades. África, el mundo árabe, los países de este de Europa y andaluces vestidos a la vieja usanza (que sólo circulan por estos espacios), eran los dueños del lugar. Un parque que toma vida propia cada domingo, haciendo útil un sector de los miles de metros cuadrados que ocupan los antiguos pabellones de la Expo Sevilla 1992. Decenas de edificios abandonados o que sólo se ocupan para eventos especiales, pero que se tiene el proyecto de recuperar.

Lo cierto es que Sevilla está ahora 'en obra' y son cientos los espacios y las vías en las que se están adelantando trabajos de refacción. Esperemos que llegue el turno pronto para estas edificaciones o que, al menos, el comienzo de la primavera despierte de su aparente abandono a los que por un tiempo, fueron los mayores 'atractivos modernos' de una ciudad que se debe a su vieja arquitectura medieval.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Bilbao, la ciudad del año 3.000

 6 de enero de 2011
Salir de Bayonne fue más difícil que pasar la frontera. Unos peajes fueron los únicos testigos de un abrupto cambio en el que sin sellos ni preguntas, pasamos de hablar francés a entendernos entre nosotros en castellano, lo que no significa que los carteles de la carretera compartieran nuestro idioma. En el País Vasco el euskeda es la lengua oficial y tanto la radio como los carteles son los encargados de darnos a entender eso... lo que no significa que el castellano desaparezca. Todos te entienden por las calles y varias publicidades sirven de puente para los que nada comprendemos de la lengua vasca (no se parece ni al francés ni al 'español').

Una vez aparcados, que como les dije es uno de los asuntos más complicados por estos lares, comenzamos un recorrido por una ciudad que le ha apostado al modernismo y que se ha transformado a unos niveles que es posible que una persona nacida en ella, pero que no la haya visitado en 10 años, se pierda en medio de sus renovadas calles. 
 Uno de los edificios más emblemáticos de esta 'nueva Bilbao', es la sede del Museo Guggenheim. Un edificio que no deja ninguna duda acerca del contenido y que se convirtió en uno de los puntos de referencia obligada a la par de ser el eje articulante de una importante ronda que sirve para pasear y hacer deporte a nativos, turistas e inmigrantes en medio de una ciudad y una región que es reconocida en España como una de las más dinámicas y fuertes en materia económica.
 La fuerte apuesta que hicieron las administraciones para hacer de Bilbao una ciudad moderna, son visibles a cada paso. Aquí el arte, el urbanismo, los espacios públicos, la infraestructura y hasta los viejos edificios parecen jugar un rol determinado para hacer sentir a los que la visitan por primera vez, que el tiempo ha corrido de manera diferente en estas tierras. Sin embargo, la soledad de sus calles (habitadas por miles de carros estacionados) y los proporcionalmente pocos habitantes y turistas que circulan por estas megaestructuras, nos hacen pensar en obras que tal vez sobrepasan la escala de habitantes.
 Verdadero o falso, Bilbao es una ciudad más que interesante a la que hay que volver con mucho más tiempo. Un interesante ejemplo de cómo asumir abiertamente el tema de qué hacer con los cascos históricos que a veces termina en discusiones bizantinas (acompañadas casi siempre de nefastos ensayos y errores). Aquí decidieron recrearlo, dejando algunos trazos de él. Una apuesta arriesgada, pero que (aunque me den escalofríos), les salió bastante bien a los vascos.

domingo, 30 de enero de 2011

Una entrevista y un saludo que les envié desde Granada

Ayer se cumplieron 15 días de una entrevista que amablemente me hicieron desde la Cadena Radial Colombiana, RCN, en el marco de un especial acerca de colombianos en el exterior coordinado por un gran amigo (de mi infancia y de la Universidad), Juan Carlos Higuita.

Se las comparto mientras sigo trabajando en las notas a través de las cuales quiero desatrasarlos de los viejes que ya hemos logrado realizar: http://www.rcnradio.com/audios/15-01-11/colombianos-en-el-exterior-diego-bernal-estudia-cementerios-en-america-latina-y-elev

miércoles, 26 de enero de 2011

Comenzando una nueva vida en Sevilla

 Es increíble ver cómo pasa el tiempo de rápido cuando se está lejos, mucho más cuando se tiene la oportunidad de atravesar contextos tan diversos en medio de un placentero trasegar. Ya hace casi mes y medio que estoy por estos lares y son más de 6.500 k.m. de recorrido los que hicimos por este bello continente gracias al apoyo de Lucette y la colaboración del carrito que se portó como uno más del equipo en toda la travesía. De nuevo y, al menos parcialmente, radicado en Sevilla, ha llegado la hora de ponerme juicioso a estudiar.


Sevilla es una ciudad mágica que nos ha recibido de la mejor manera. Somos alrededor de 20 personas las que cursamos el máster, teniendo la ventaja de ser de múltiples nacionalidades, lo que hace de cada espacio académico o no académico, una oportunidad de lujo para aprender y compartir. El grupo es bastante unido y cada vez vamos encontrando más excusas para integrarnos y construir ésta, nuestra nueva vida, y el ambiente que nos acompañará por los próximos meses.


Una de las más felices coincidencias de esta nueva experiencia, es contar con la compañía de un buen amigo también antioqueño y que procede del mismo grupo de investigación del que hago parte en la Universidad de Antioquia. Lucho fue nuestro fiel escudero en cada uno de los viajes que hicimos Lucette y yo durante la primera semana de clases, de los que ya tendré la oportunidad de escribirles.

Por lo pronto quería reportarme sin novedad, ya listo para continuar con mis estudios y comenzando a recuperar los hábitos de estudio... sin dejar de planear nuevas excusas para conocer este bello continente que nos ofrece oportunidades mágicas y pomposas, como ir a almorzar a Portugal y disfrutar de la caída del sol en sus playas, para regresar luego sin remordimientos a dormir en nuestra bella ciudad sede. Un nuevo mundo a la inversa, el cual espero poder descubrir poco a poco. 

jueves, 6 de enero de 2011

Bayonne: en el corazón del País Vasco francés


Atraídos por el nombre de esta importante ciudad en la que estuvieron 'residiendo' los reyes de España durante la ocupación francesa, Lucette y yo decidimos viajar desde La Bretaña directamente hasta aquí. Fueron más de siete horas manejando, pero hay que reconocer que éstas se hacen más amenas cuando se cuenta con una completa red de autopistas como las francesas. No puedo decir que se conoce mucho, pues son largas venas asfaltadas en las que los carros y camiones pasan a alta velocidad, dejando de lado el disfrute de las ciudades y pequeños pueblos que se esquiva la veloz serpiente, pero sí que tienes la posibilidad de ver cómo te cambian los paisajes, el clima y hasta el idioma a medida que avanzas en el trayecto.

 La ciudad está atravesada por el río Adour, al mismo que se le une a un costado de su centro histórico, el río Nive, generando tres escenarios mágicos: la pequeña Bayona, la Gran Bayona (donde está ubicada la catedral y el centro administrativo) y Saint Espirit, colindante con la célebre y simétrica fortificación de La Citadelle.

 El recorrido por sus calles nos permitió disfrutar de una vieja muralla que tras siglos de vecindad con las casas que defendía, terminó integrándose con ellas sin que se sepa muy bien en la actualidad donde empiezan los espacios públicos y dónde los privados, pero que hacen de la ciudad un refugio para escritores, poetas y estudiantes que necesitan terminar sus tesis (sin que conozca a ninguno en particular).

 Sin embargo, el precio de nuestro feliz y relajado recorrido a pie por Bayonne, lo pagamos al regresar... Comenzábamos a transitar por regiones en las que los carros compiten por los más pequeños espacios y en los que el no ponerle las monedas indicadas al parquímetro trae consigo una multa. Antes de que sean las 10 de la mañana, la ciudad se ve invadida por media centena de policías que recorren sus calles poniendo centenares de multas en un ejercicio que ya se le volvió cotidiano a los habitantes de estas zonas del País Vasco francés, situación que se repite de igual manera al otro lado de la frontera.
Animados por la encargada del hotel que se confesó fiel receptora de al menos tres o cuatro multas al mes por la misma causa, dejamos Francia para continuar el recorrido ahora por carreteras españolas. Historias que comenzaré a desatrasarles en la medida de mis posibilidades.

domingo, 2 de enero de 2011

Ploumanach... el bosque de las piedras de granito rosa

 Aprovechando una tregua en nuestra agenda de visitas e invitaciones a almorzar y cenar, pudimos viajar a Ploumanach. Una población que goza de gran prestigio entre los turistas que llegan a disfrutar del verano o del invierno en La Bretaña.
Se trata de una costa cubierta por enormes bloques de granito rosa, a los cuales el mar y el viento han dado curiosas figuras, convirtiéndola en una playa muy interesante para caminar y sacar buenas fotos... mucho más cuando el día se presta, como fue en nuestro caso.
Dos son los puntos cumbres del recorrido: el faro y 'El sombrero de Napoleón'. Lugares a los que se llega a través de senderos peatonales muy bien señalizados y que sirven además de ruta para las decenas de franceses que hacen deporte a mañana y tarde, dejándome la duda de si se trata de una práctica cotidiana o de un 'acto penitencial' para recuperar la línea perdida con las comilonas decembrinas.
Cuenta la tradición oral bretona, que fue a través de la BBC de Londres que los habitantes de este sector de la 'Francia Ocupada', se enteraron de la inminencia del desembarco aliado, al emitir esta emisora las palabras claves: "¿Está aún el sombrero de Napoleón en Ploumanach?"... pues pude comprobar que sigue ahí y que aunque miles nos lo hemos tratado de poner, será sólo el paso de los siglos el que logre mover esta gigantesca 'obra de arte natural'.

sábado, 1 de enero de 2011

Año nuevo en Francia: una experiencia gastronómica... con un toque de nostalgia

 Si me preguntan cómo celebran en Francia las fiestas de año nuevo. O mejor, cómo son los festejos en La Bretaña (este país es muy grande y variado), debo confesar que mi estómago fue el que más lo disfruto (volvemos al tema de la panza). La comida es la mejor excusa para reunirse a compartir, por lo que son muchas las cenas, almuerzos y agasajos que se organizan en torno a mesas repletas de mariscos, carnes, manjares tradicionales y 'recetas de autor', los cuales van siempre acompañados de 'pequeñas entradas', tablas de quesos, ensaladas y el infaltable café al terminar. Toda una maratón gastronómica que termina por ponerte en apuros digestivos, pero qué más da... ¡Navidad y año nuevo bien valen como excusa!
 Una de las tradiciones más singulares, es la de la 'Galleta de Reyes', la cual si bien comenzó siendo un plato que se producía con motivo de la fiesta del 6 de enero (la llegada de los 'Reyes Magos'), su éxito y consumo se extendió a todo el periodo navideño. Se trata de una especie de torta sorpresa rellena de confitura (muchas veces sorpresa también, pues algunas marcas no especifican en su empaque el sabor). Al interior, el fabricante esconde una figurita de porcelana con diversos motivos (la globalización puso en la nuestra a los personajes de Narnia en reemplazo de los animalitos, retablos de iglesias o motivos tradicionales).
El cómo partir y repartir la galleta es todo un ritual, pues ésta debe ser entregada a cada uno de los comensales sin que quien parta y distribuya las porciones (único que podría llegar a intuir dónde está la figura), sea quien determine a quién corresponde ese pedazo. Una vez cada cual tiene su parte, todos comen esperando con atención a que algún vecino o uno mismo, descubra en medio de un mordisco el 'objeto extraño' que convierte al afortunado en rey o reina por una noche, siendo coronado y aplaudido por todos (la corona viene incluida en el paquete).
 En nuestro caso la celebración fue muy tranquila. Cenamos en la casa de la mamá de Lucette (que se ganó la corona esa noche) y luego fuimos a encender la chimenea. No hubo música, ni pólvora, ni vecinos bulliciosos, ni marranos, ni globos... casi que ni personas en los alrededores, pues el barrio se quedó en silencio desde antes de las 9 p.m. Si hubo festejos entre las familias de nuestro barrio, éstos se los llevaron para bares y restaurantes o para las casas de los familiares que viven muy lejos de nosotros, pues el silencio no fue roto por nada distinto al estruendo de la maleta de rodachines de Momam cuando salimos a dar la vuelta al sector a media noche.
Muchas risas causó entre todos los amigos y familiares de Lucette que conocieron nuestra 'aventura de año nuevo' por las calles desiertas de Plouezec, pero se trata de una tradición que por más de 10 años me ha acompañado y a la que, sin creer oficialmente en agüeros, he dotado de una significación muy especial. Comienza un nuevo año y estoy de nuevo lejos de mi país. Nuevos destinos espero que sean los que comiencen a llenar mis libros de viaje... y, por que no, de historias este blog.